Palabra escrita (III)


Me levanto del suelo sangriento con el cuerpo fragmentado en infinitos ayes que persiguen oídos sordos mientras sueño lo que nunca he tenido y tus cabellos aparecen como hilos intentando pescar con palabras utilizadas como anzuelo hasta que una ola de recuerdos me murmura que vaya con ella porque sus oscuras aguas es lo único que me queda y yo asiento y me ahogo y nado y suspiro burbujas vacías después de aspirar tu nombre o tu alma o simplemente tu aroma evocador atrayendo ese erizo llamado nostalgia que es a la vez autoestopista de vidas rápidas de doble sentido y con destino a Ningúnlugar donde antes de llegar te preguntaré si me acompañas.

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