Circunvoluciones


 

Mis envidiosas circunvoluciones son camaleónicas y mi cerebro de tanto vivirte adquirió la forma de tu cuerpo, desde entonces con sólo el acto de pensar ya te disfruto, y todos mis sentidos me hablan de ti, todas mis neuronas transmiten a través de tu cuerpo. Oigo a lo largo de tu cuello, mi olfato se desliza por tus brazos y admiro la realidad  a través de la pupila constituida por las palmas de tus manos. Mi intelecto y mi juicio se doblegan a tus más leves movimientos, no te vayas o mi alma quedará desconectada del mundo, no te vayas dejándome hueco de pensamientos, de impulsos, vacío de ti.

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