Romance lunático (IV)


Con hambre te beso,
te beso
con tanta hambre,
y así pasamos la noche,
saciando el cuerpo de bocas,
inundándolo de pequeñas heridas,
pequeñas bocas: nuestras bocas.

Con la noche te miro,
te miro
con toda la noche,
y así acariciamos la piel,
llenando el cuerpo de caricias,
untándolo con sutiles miradas,
contemplación: nuestra contemplación.

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