Bloguesía (IX)


Ventana a tu cuerpo.

Abrí la ventana que gobierna las cuatro paredes de mis entrañas, de par en par, para sentirte cercana y tocarte. Y a través del resquicio se mostró la noche, y entonces saboreé en ti la tierra abandonando en mi lengua su regusto metálico. Y con esa noche regresaron tus besos a mi boca, volvió tu rocío a mis dedos, volvió tu sed a mi garganta, y entonó tu piel en mi cuerpo un canto tan dulce que vibró la misma raíz del deseo. Nos anudamos tanto que nos separaba tan sólo una esencia de sudor, un hilo de transparencia que nos dejaba contemplarnos, disfrutarnos. Y al fin te enraicé de delicias y néctar, y al fin me cautivaste de savias y clorofila.

Ayutor: Ernesto Reich

Autor: Ernesto Reich

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