Bloguesía (XXIII)


Tu clavícula.

 

Existen ahí,

donde clavo mi mirada,

sí, ahí, por encima,

más arriba de tu exquisito pecho,

ahí reinan sobre mi grueso anhelo

dos lagos donde cálido te lluevo

entregándome húmedo de besos,

en los que naufrago y me quedo,

y te me entregas de placer en ellos,

donde te lamo devoto y me pierdo,

en ellos te bebo salvaje  y me tiendo

y te acaricio dulce con mis dedos,

ahí descansa mi boca en el trayecto

andado desde tus hombros a tu cuello

en ellos existo y en ellos te quiero,

en ellos excavo aflorando tu deseo.

Sí, existen ahí…

hacia el norte de tus senos.

torso

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